El presente estudio analiza la tensión entre la soberanía estatal y la inviolabilidad de las sedes diplomáticas a partir del caso de la crisis entre Ecuador y México en 2024, que culminó con la ruptura de 186 años de relaciones bilaterales tras la detención del exvicepresidente Jorge Glas dentro de la Embajada de México en Quito. El objetivo principal fue examinar cómo los Estados pueden garantizar la estabilidad diplomática internacional y el respeto al derecho internacional público en situaciones de crisis, considerando la práctica del asilo diplomático. La investigación adoptó un enfoque cualitativo y un diseño de estudio de caso comparativo, que incluyó la revisión documental, entrevistas semiestructuradas a expertos y el análisis de casos emblemáticos. Los resultados muestran que, si bien la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático constituyen pilares jurídicos fundamentales, su efectividad depende de la voluntad política de los Estados y de la existencia de protocolos multilaterales claros. Se concluye que la crisis Ecuador–México representa una oportunidad para fortalecer la cooperación internacional y regional, mediante directrices vinculantes que armonicen la protección de derechos fundamentales con la estabilidad diplomática.