Este artículo analiza la realidad mexicana respecto al fenómeno religioso y los cambios que en él están teniendo lugar, así como el sistema que articula las relaciones entre las confesiones religiosas y los poderes públicos. Además, lo confronta con sus homólogos españoles, los cuales son detalladamente expuestos, con el objetivo de extraer propuestas de esta experiencia, a fin de proporcionar a México instrumentos que puedan resultar útiles a la hora de gestionar su rica diversidad cultural con un mayor grado de apego a los Derechos Humanos.