Santiago, Chile
Este artículo analiza las estrategias de legitimación de la ciencia ficción chilena durante el período comprendido entre 1959 y 1977 —frecuentemente identificado como su “Edad de Oro” (Maure, 1984)— a partir del estudio de discursos peritextuales producidos por dos de sus figuras centrales: Hugo Correa y Antonio Montero. Frente al menosprecio crítico que históricamente situó a la ciencia ficción como un género menor y ajeno a la tradición literaria nacional (Pizarro 2019), el trabajo sostiene que ambos autores desplegaron estrategias discursivas orientadas a otorgarle prestigio cultural, aunque recurriendo a mecanismos que subordinaron el valor literario del género a factores extraliterarios. A partir de un análisis de prólogos y entrevistas, se argumenta que Montero tendió a academizar la ciencia ficción, vinculándola explícitamente al saber científico y universitario, mientras que Correa buscó reordenar simbólicamente el canon occidental, inscribiendo su obra en la genealogía de autores canónicos como Kafka, Proust o Faulkner y minimizando su filiación con la tradición específica del género. El artículo muestra que, pese a sus diferencias, ambas estrategias comparten una concepción instrumental de la ciencia ficción, cuya legitimidad dependería de su función cognitiva o de su proximidad con formas literarias previamente consagradas.