La red de acuerdos comerciales de la UE no es homogénea entre los Estados miembros. Las exportaciones españolas de bienes están más expuestas a esa red que la media europea y responden con mayor intensidad cuando los acuerdos entran en vigor. La composición de esa respuesta también es diferente. Cuando los acuerdos involucran a mercados próximos y alejados con vínculo histórico o lingüístico, la intensificación de los flujos preexistentes explica la mayor parte de ese dinamismo. Cuando son países alejados sin esa relación previa, el crecimiento se concentra en la incorporación de nuevos productos a la cesta exportadora. Esta descomposición sugiere que el potencial exportador de los acuerdos recientes depende del perfil del socio firmante.