Palma de Mallorca, España
El artículo analiza cómo la inmigración influye en el comportamiento electoral, destacando que las percepciones —más que los efectos económicos reales— determinan las actitudes políticas. En España, pese a un largo periodo de apoyo social a la inmigración, el reciente aumento de flujos y la irrupción de discursos antiinmigración han modificado la opinión pública. No obstante, la evidencia muestra impactos limitados e incluso positivos de la inmigración sobre salarios, empleo y finanzas públicas. En consecuencia, el creciente rechazo político a la inmigración se debe atribuir a otros mecanismos menos explorados, como la tendencia a la concentración de la población inmigrante —que puede distorsionar la percepción del votante sobre su magnitud y composición— o los efectos de la inmigración sobre los precios.
The article analyzes how immigration influences electoral behavior, highlighting that perceptions—rather than actual economic effects—determine political attitudes. In Spain, despite a long period of social support for immigration, the recent increase in flows and the emergence of anti-immigration rhetoric have changed public opinion. However, evidence shows limited and even positive impacts of immigration on wages, employment, and public finances. Consequently, the growing political rejection of immigration should be attributed to other less explored mechanisms, such as the tendency for the immigrant population to be concentrated—which can distort voters’ perceptions of its size and composition—or the effects of immigration on prices