En las últimas décadas, España ha experimentado un notable crecimiento de su población gracias a la inmigración, principalmente procedente de Latinoamérica, la cual representa ya casi la mitad de los residentes nacidos fuera del país. Sin embargo, la caída global de la tasa de fertilidad, especialmente en Latinoamérica y Asia, plantea dudas sobre la sostenibilidad de estos flujos migratorios. Ante esta situación, España podría verse obligada a buscar alternativas en regiones con mayores tasas, como África, lo que implicaría nuevos retos de integración y probablemente una mayor competencia internacional para atraer inmigración económica. Todo ello hace necesario anticipar y adaptar las políticas migratorias y sociales para garantizar la sostenibilidad demográfica y económica del país.
In recent decades, Spain has experienced significant population growth driven by immigration, especially from Latin America, which now accounts for almost half of all foreign-born residents. However, the global decline in fertility rates—particularly in Latin America and Asia—raises questions about the sustainability of these migratory flows. In this context, Spain may be forced to seek alternatives in regions with higher fertility rates, such as Africa, which would entail new integration challenges and, likely, increased international competition to attract economic migration. Given this scenario, it becomes necessary to anticipate and adapt migration and social policies to ensure the country’s demographic and economic sustainability.