Colombia
Este artículo examina la transformación del banco central en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial (4RI), con énfasis en los cambios organizacionales, tecnológicos y de gobernanza asociados al proceso de digitalización. Desde un enfoque institucional, se analiza cómo la adopción de herramientas digitales, como las monedas digitales de banco central (CBDC), los sistemas de pagos instantáneos, la inteligencia artificial, los modelos de supervisión automatizada (SupTech) y las plataformas de regulación inteligente (RegTech), está redefiniendo tanto las funciones técnicas como las capacidades internas de estas entidades. El trabajo identifica los principales desafíos que enfrentan los bancos centrales en su transición digital, tales como la adecuación de sus infraestructuras tecnológicas, la incorporación de nuevos perfiles profesionales, la transformación de la cultura organizacional, y la necesidad de preservar su autonomía funcional frente a actores tecnológicos privados. Asimismo, se plantea que esta transformación no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de un cambio más amplio en la gobernanza pública, lo cual exige mayores niveles de transparencia, nuevas formas de coordinación interinstitucional y una deliberación democrática renovada. A partir de un análisis comparativo y de experiencias internacionales recientes, se argumenta que el banco central debe redefinir su contrato institucional para actuar de forma legítima, ética y eficaz en la economía digital del siglo XXI.
This article examines the transformation of central banks in the context of the Fourth Industrial Revo-lution (4IR), with an emphasis on the organizational, technological, and governance changes associated with the digitization process. From an institutional perspective, it analyzes how the adoption of digital tools—such as central bank digital currencies (CBDCs), instant payments, artificial intelligence, auto-mated supervisory models (SupTech), and smart regulatory platforms (RegTech)—is redefining both the technical functions and internal capabilities of these institutions. The paper identifies the main cha-llenges central banks face in their digital transition, such as adapting their technological infrastructures, incorporating new professional profiles, transforming their organizational culture, and preserving their functional autonomy vis-à-vis private technology actors. It also argues that this transformation cannot be analyzed in isolation, but rather as part of a broader shift in public governance, which demands greater transparency, new forms of inter-institutional coordination, and renewed democratic delibera-tion. Based on a comparative analysis and recent international experiences, it is argued that the central bank must redefine its institutional contract to act legitimately, ethically, and effectively in the digital economy of the 21st century.