Salamanca, España
El objeto principal de este trabajo es examinar el margen de actuación de las entidades locales en el establecimiento de incentivos fiscales efectivos y no abusivos orientados a luchar contra la despoblación de los territorios rurales. La despoblación constituye un problema creciente no solo en los municipios más pequeños, caracterizados por contar con una población envejecida y escasa actividad económica, sino también en los medianos, en las cabeceras comarcales y en numerosas capitales de provincia. Aunque el reto demográfico exige fundamentalmente la adopción de políticas de gasto público, también debe valorarse el potencial de los incentivos fiscales. Una fiscalidad local bien diseñada puede constituir una herramienta complementaria y útil para fijar población e incentivar la inversión en el mundo rural, siempre que se evite un uso abusivo de los beneficios fiscales, se apliquen con prudencia y moderación y se respete la normativa europea sobre ayudas de Estado. Los incentivos fiscales no sustituyen a las políticas de gasto, pero pueden reforzarlas y dar mayor visibilidad institucional al reto demográfico.
The main purpose of this paper is to examine the scope of action available to local authorities in adopting effective and non-abusive tax incentives aimed at combating the depopulation of rural territories. Depopulation is an increrasingly pressing issure not only in the smallest municipalities, typically characterised by ageing populations and limited economic activity, but also in medium-sized towns, county capitals and even several provincial cities. Although addressing the demographic challenge primarily requires the adoption of public spending policies, the potential role of tax incentives should also be considered. Welldesigned local taxation can serve as a complementary and useful tool to retain population and encourage investment in rural areas, provided that fiscal benefits are not applied in an abusive manner, that they are implemented with prudence and moderation, and that full regard is paid to European Union rules on State aid. Tax incentives do not replace public spending policies; however, they can reinforce them and contribute to granting greater institutional visibility to the demographic challenge.