Temuco, Chile
El artículo presenta un modelo argumentativo para explicar cómo los medios pueden fabricar controversias científicas mediante maniobras que distorsionan la percepción pública de la evidencia. A partir del caso Climategate (la filtración de correos del Climatic Research Unit en 2009) analizo cómo ciertos actores mediáticos construyeron la apariencia de fraude científico usando descontextualización, selección sesgada de información, bothsiderism, ataques personales, apelaciones emocionales y generación deliberada de controversias. El objetivo no es reinterpretar el episodio, sino mostrar que estas estrategias conforman un patrón argumentativo reproducible que desplaza cargas de prueba, socava la credibilidad de la ciencia y modifica los marcos interpretativos del público. Combinando enfoques pragma-dialécticos, esquemas argumentativos y herramientas retóricas, el estudio propone un método para comprender cómo discursos racionalmente deficientes pueden adquirir poder persuasivo en controversias públicas.
This article presents an argumentative model to explain how the media can manufacture scientific controversies through maneuvers that distort the public perception of evidence. Drawing on the Climategate case (the 2009 leak of emails from the Climatic Research Unit), I analyze how certain media actors constructed the appearance of scientific fraud by using decontextualization, selective information filtering, bothsiderism, personal attacks, emotional appeals, and the deliberate generation of controversies. The aim is not to reinterpret the episode, but to show that these strategies constitute a reproducible argumentative pattern that shifts burdens of proof, undermines the credibility of science, and reshapes the public’s interpretive frameworks. Combining pragma-dialectical approaches, argumentation schemes, and rhetorical tools, the study proposes a method for understanding how rationally deficient discourses can acquire persuasive force in public controversies.