En este artículo se formalizan los conceptos de heterogeneidad estructural y estilos de desarrollo de Aníbal Pinto mediante un modelo de dos sectores con reasignación laboral endógena. A diferencia de la tradición de Lewis y Fei-Ranis, que trata el dualismo como convergencia garantizada, el enfoque de Pinto, formalizado en este trabajo, posiciona la heterogeneidad estructural como un rasgo persistente inscrito en la tradición sistémica de Boeke, Myrdal e Itagaki. El análisis de estabilidad demuestra que el equilibrio entre acumulación concentrada y encadenamientos productivos intersectoriales determina el régimen dinámico global. Cuando dominan los encadenamientos, el sistema converge a un equilibrio interior estable (círculo virtuoso); cuando domina la acumulación concentrada, surgen situaciones de biestabilidad e histéresis (círculo vicioso). Este resultado, representado como teorema de bifurcación de Pinto, permite interpretar los estilos de desarrollo como regímenes estructurales cualitativamente distintos y derivar implicaciones de política para inducir transiciones entre ellos.