La figura de los concursos de acreedores se ha acrecentado en los últimos años y que duda cabe que, a día de hoy, se configura como un procedimiento normalizado que afecta a todas las Administraciones y especialmente, por los efectos que de ello se derivan, a la hacienda local. En este artículo se esbozan unas ideas generales al respecto del cómo debemos afrontarlos, y cuáles son las incidencias en las actuaciones ejecutivas.