La inteligencia artificial consta de un gran número de tecnologías que se pueden agrupar en cuatro categorías: Las destinadas a obtener información de un medio físico, las orientadas a razonar, las que permiten generar contenidos y las que permiten actuar sobre el medio físico. Las actividades relacionadas con la recaudación ejecutiva pueden obtener un beneficio de cada una de ellas al identificar los elementos relevantes de un documento, generar una propuesta de decisión en un procedimiento, obtener un texto que sirva para motivar una decisión y al actuar actualizando el sistema de información y produciendo en su caso actos administrativos en el supuesto de una actuación administrativa automatizada.