El artículo analiza los principios de suficiencia financiera y autonomía en los gobiernos locales, destacando sus dificultades prácticas en un contexto de descentralización. Sostiene que la suficiencia es un concepto relativo y difícil de concretar objetivamente, especialmente ante necesidades ilimitadas y la existencia de «gastos impropios» asumidos sin adecuada financiación. Frente a ello, enfatiza la autonomía como principio clave, que debe abarcar tanto la gestión del gasto como de los ingresos. Se defiende la corresponsabilidad fiscal como condición necesaria para una adecuada rendición de cuentas, evitando asimetrías entre beneficios y costes políticos. Concluye que es necesario un equilibrio entre autonomía y equidad, combinando recursos propios y transferencias para lograr sistemas de financiación estables y consensuados.