Actualmente se puede acudir al procedimiento negociado sin publicidad cuando las obras, suministros o servicios solo puedan ser encomendados a un empresario determinado por ausencia de competencia por razones técnicas. En la práctica, son miles de millones de euros al año adjudicados sin que nadie tenga que competir. Y con la inteligencia artificial generativa, el riesgo se multiplica. Sin embargo, la mera complejidad técnica no justifica la exclusividad.