Las necesidades energéticas del ser humano se han multiplicado en promedio por un factor de 100 a lo largo de la historia. Si aceptamos que el desarrollo no es posible sin energía, el reto es conseguir que sea limpia, barata y no dañe más el medio ambiente. La fusión nuclear significa dominar la energía que alimenta el Sol y las estrellas, y este desafío científico está liderado por Europa.