Un ordenador cuántico no es una versión más potente del convencional, sino una máquina basada en principios físicos distintos. Desde los años 80, la idea ha evolucionado de modelo teórico a prototipos reales, y hoy existen varias arquitecturas impulsadas por potencias como EE. UU., China y Europa. Más que un producto comercial, es un campo estratégico global donde convergen ciencia, industria y geopolítica.