En los últimos años se ha producido un incremento de recursos especiales en materia de contratación respecto a la licitación de la organización de festejos taurinos. Por ello, me ha parecido interesante publicar un artículo donde se expongan las «buenas prácticas» a la hora de licitar este tipo de eventos y evitar, en la medida de lo posible que los pliegos de las licitaciones de dichos servicios se vean anulados por los tribunales administrativos de recursos contractuales.