Valencia, España
La interpretación predominante del consumo cultural lo considera el resultado de factores sociales estructurales, entre los que destacan el nivel educativo y el origen social. El concepto de capital cultural de Bourdieu es un constructo complejo que, sin embargo, descuida los aspectos sociales y emocionales. La perspectiva de las redes sociales ha intentado abordar esta carencia. No obstante, esta perspectiva sigue estando limitada por una lógica estática que asume que las personas con un capital social similar tendrán patrones de consumo cultural similares. Por ello, estas perspectivas no abordan adecuadamente los aspectos motivacionales y emocionales del consumo cultural que explican la participación o no participación de los individuos en rituales que consideran satisfactorios o apropiados. Así, el estudio pretende demostrar la asociación entre las actitudes medidas en el cuestionario de personalidad «Big Five» y el entusiasmo cultural (motivación para participar culturalmente), utilizando un índice de entusiasmo cultural construido a partir de la encuesta CIS 3149. El resultado del análisis demuestra que existe una correlación con las actitudes (cinco factores de personalidad) que revelan los vínculos emocionales y generan tres tipos de individuos con respecto al consumo cultural. La construcción de estos grupos, basada en el análisis de conglomerados, está influenciada por factores demográficos, así como por las actitudes hacia la cultura, lo que explica la propensión a participar o a abstenerse de participar en los rituales interactivos que ofrece la cultura.
The prevailing interpretation of cultural consumption is that it is the result of social structures, particularly educational level and social background. While Bourdieu's concept of cultural capital is complex, it neglects social and emotional aspects. Nevertheless, this perspective is limited by a static logic which assumes that individuals with similar social capital will exhibit comparable patterns of cultural consumption. Consequently, these perspectives fail to adequately address the motivational and emotional factors that influence individuals' participation or non-participation in rituals they deem satisfying or appropriate. The study therefore aims to demonstrate the association between attitudes, as measured by the 'Big Five' personality questionnaire, and cultural enthusiasm (the motivation to participate in cultural activities), as constructed from the CIS 3149 survey. The results of the analysis reveal a correlation with attitudes (the five personality factors) and demonstrate that individuals can be categorised into three groups with respect to cultural consumption. These groups are constructed using cluster analysis and are influenced by demographic factors as well as attitudes towards culture, which explains the propensity to participate or abstain from the interactive rituals offered by culture.