La gran importancia del estudio de la Cultura Organizacional (CO) para comprender la dinámica interna de cualquier organización, especialmente ante las constantes demandas de su entorno. El objetivo central de la investigación es mostrar la relación entre el sistema imperante y la cultura organizacional, así como las implicaciones de esta última en las interacciones y acciones de los individuos dentro de los parámetros de la visión y misión institucional. Se establece que la CO no puede ser impuesta o simplemente "gestionada", sino que se desarrolla como el resultado de la visión y misión de sus creadores y del sistema de valores, creencias y costumbres entretejido socialmente a lo largo del tiempo. Se utiliza el modelo del arbusto de Rodríguez (2007). Este modelo distingue entre: Hojas (Parte Visible): Comportamientos, ceremonias, lenguaje, entorno físico, historias, símbolos y lemas. Raíces (Elementos No Visibles): Valores: Fuerzas determinantes de cómo se hacen las cosas y que idealmente deben ser ejemplificados por los líderes. Creencias: Modelos mentales arraigados que influyen en la acción, y cuya transformación requiere reflexión individual y grupal (Senge, 1990). Normas: Reglas, roles y relaciones que orientan el comportamiento, incluyendo aquellas no escritas que pueden inhibir el cambio y el desarrollo. Al aplicar el concepto al ámbito universitario, el artículo enfatiza que la COU en el siglo XXI es crucial para lograr la excelencia; todo ello basada en la investigación, docencia y extensión teniendo bien claro y comprendido la visión y misión de sus creadores y del sistema de valores, creencias y costumbres entretejido socialmente a lo largo del tiempo. Se realizará el estudio Retrospectivo; donde se considera a la universidad, como recinto de pensamiento plural, siempre ha estado sujeta a transformaciones. Su autonomía no debe significar una desconexión orgánica con los proyectos nacionales de país (Bonilla-Molina, 2016). La crisis universitaria suele estar presente cuando la transformación no obedece a un diagnóstico holístico enmarcado en el plan rector del Estado-Nación. En lo Perspectivo; La COU está influenciada por grupos de poder internos (claustro, estudiantes, gremios) y externos. La universidad, basada en el pensamiento plural y la ciencia, requiere una visión y misión clara y una epistemología integral para entenderse y cohesionar su quehacer. Y en la Prospectivas (Siglo XXI): El futuro exige valorar la importancia de la persona y su participación (Imbernón, 2008), adoptando una nueva cultura que promueva la comunicación, el trabajo en equipo y el debate democrático. Se propone una renovación radical para una universidad. El cambio y la transformación solo se logran si los individuos se comprometen. El liderazgo y la CO son la ruta para unificar los esfuerzos de transformación. La misión universitaria debe ser el tamiz que defina las prácticas coherentes. Se concluye que la universidad, como bien público, debe ser vanguardia sostenible y catalizador de cambio. El reto es desarrollar una cultura universitaria basada en el servicio, la colaboración y la responsabilidad social, promoviendo el conocimiento como vía hacia la competitividad y la investigación como la verdadera razón de una universidad de alto rendimiento.