En este estudio se cuestiona si otras formas de vida no humanas pueden ser consideradas portadoras de dignidad a partir del enfoque de las capacidades desarrollado por Martha Nussbaum. El mismo se justifica tomando en cuenta el fundamento tradicional de la dignidad como atributo exclusivo del ser humano, el cual está vinculado históricamente a la racionalidad y libertad de los hombres. A través de una revisión teórica y una discusión argumentativa, se examina si el reconocimiento del valor intrínseco de los seres vivos basta para garantizarles un trato justo o si es necesario avanzar hacia su dignificación como principio normativo. Consideramos que, el enfoque de las capacidades permite superar visiones excluyentes al proponer una concepción de justicia basada en el florecimiento de cada ser según su propia naturaleza. Concluimos que extender la dignidad a otras formas de vida es una exigencia ética y jurídica que responde a los desafíos del presente y que compromete al ser humano a una transformación profunda en su forma de relacionarse con el mundo viviente.