Este artículo analiza la gobernanza del transporte público en la Ciudad de México durante las cuatro décadas más recientes, con un enfoque en la transformación de la relación entre el Estado y el sector privado en la prestación de servicios de autobuses. A partir de datos cualitativos históricos, se identifican cuatro fases de gobernanza: municipalización y dominio estatal (1981-1989), caracterizada por la provisión directa del servicio por parte del Estado; desregulación y proliferación del sector privado (1989-2000), que condujo al predominio de operadores privados en la operación del servicio; fundamentos para la reforma de la gobernanza (2000-2006), marcada por la introducción del sistema de autobuses de tránsito rápido (BRT); y expansión regulatoria gradual y concentración del sector (2007-2024), con una supervisión estatal más fuerte y una mayor consolidación de los actores privados. El estudio revela cómo los cambios en los paradigmas de la política —de una desregulación orientada al mercado a una renovada intervención estatal— reconfiguraron las estructuras de gobernanza, reasignando autoridad y responsabilidad entre los actores involucrados. Estas transformaciones ponen de manifiesto la naturaleza compleja e híbrida de la gobernanza del transporte urbano, donde las estructuras regulatorias, la adopción tecnológica y la disputa política se entrecruzan. En última instancia, los hallazgos demuestran que el papel del Estado como regulador estratégico ha sido clave para reestructurar el sector, mejorar la calidad y asequibilidad del servicio, y enfrentar los desafíos de la concentración industrial y la fragmentación institucional.