Tras la entrada en vigor del matrimonio igualitario en la Ciudad de México el 4 de marzo de 2010, comenzó un proceso de legalización no sincronizada en el resto de los estados, siendo Nuevo León el último en sumarse en 2023. Esta falta de sincronización produjo un ligero cambio en los patrones de migración interestatal. Esta investigación toma la legalización como una variable proxy de la aceptación general de la diversidad y analiza cómo la diferencia en los tiempos de aprobación del matrimonio igualitario actúa como una fuerza de atracción hacia aquellas entidades donde el matrimonio, la unión civil y la adopción son derechos reconocidos. Utilizando un análisis descriptivo y de cambio estructural, mostramos que las personas LGB+ tienden a concentrarse en los estados que reconocen estos derechos para las parejas del mismo sexo.