México
Artificial Intelligence (AI) is increasingly used to govern environmental crises in Latin America, yet its deployment often bypasses procedural safeguards and territorial rights. This article conceptualizes climate justice in reverse to describe how AI systems (such as Brazil’s DETER-B deforestation alerts) reproduce exclusion through opaque enforcement, epistemic erasure, and centralized control. Drawing on legal analysis and regional human rights instruments, it examines how algorithmic governance displaces due process and undermines Indigenous and rural autonomy. In response, the article proposes a model of Situated AI Governance, based on two pillars: algorithmic legibility and territorial consent. Anchored in the Escazú Agreement and ILO Convention 169, this framework offers legal strategies to embed environmental technologies within justice-centered governance and protect vulnerable communities.
La inteligencia artificial (IA) se utiliza cada vez más para gobernar las crisis ambientales en América Latina, aunque su implementación suele eludir las garantías y derechos territoriales. Este artículo conceptualiza la justicia climática inversa para describir cómo los sistemas basados en IA reproducen la exclusión mediante mecanismos opacos, borramiento epistémico y control centralizado. A través de un análisis jurídico y el estudio de instrumentos regionales de DDHH, se examina cómo la gobernanza algorítmica desplaza el debido proceso y debilita la autonomía indígena y rural. En respuesta, se propone un modelo de Gobernanza Algorítmica Situada, sustentado en la legibilidad algorítmica y consentimiento territorial. Basándose en el Acuerdo de Escazú y el Convenio 169 de la OIT, ofrece estrategias legales para atender la gobernanza ambiental.