El texto comienza por reivindicar un concepto de filosofía “popular” que no excluye el de filosofía como ciencia y para especialistas. Dicha concepción de la filosofía ayuda a comprender mejor el sentido y el papel de la filosofía en los procesos educativos. Si la educación es comunicación y las competencias ciudadanas parten del actuar comunicacional, cuya apropiación es tarea primordial de la educación, podemos concluir que la pedagogía no es otra cosa que filosofía aplicada y que la filósofa si no logra articularse en procesos formativos permanece en el puro nivel teórico. Esto nos lleva a la propuesta de una teoría discursiva de la pedagogía en clave comunicacional. Se insiste concretamente en el sentido de la educación en valores, en la que se busca fundamentalmente la formación moral y la consolidación de una ética discursiva de mínimos para el desarrollo y la consolidación de propuestas de educación por la democracia participativa.
The text begins by re-establishing a concept of ‘popular’ philosophy that does not exclude that of philosophy as a science and for specialists. This conception of philosophy helps to understand better the sense and role of philosophy in educational processes. If education is communication and societal competencies stem from communicational acting, whose appropriation is a primordial task of education, then, we can conclude that pedagogy is nothing but applied philosophy and that if philosophy does not achieve to articulate itself in formative processes then it will remain on a purely theoretical level. This takes us to the proposal of a discursive theory of pedagogy based on communication. The sense of education in values is firmly insisted upon, in so much as the search fundamentally for moral formation and the consolidation of a minimalist discursive ethic for the development and consolidation of educational proposals for a participative democracy.