Frédéric Lordon
Enterrada en los bajos fondos de las finanzas desreguladas, una olla a presión amenaza con estallar. A resguardo de las miradas, el caldo del private credit lleva años hirviendo en su interior. Pero los acreedores están empezando a alarmarse. Una crisis en este sector desencadenaría una reacción en cadena devastadora para una economía ya debilitada por el encarecimiento de la energía. Frédéric Lordon profundiza aquí en el análisis sobre la coyuntura económica global iniciado en abril en estas mismas páginas. Y advierte a las izquierdas: pueden darse unas condiciones en que se abran ventanas históricas insospechadas.