Michael T. Klare
El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán en respuesta a la agresión israelí-estadounidense ha provocado una onda de choque mundial. Veinte años de transición “verde” no han mermado sustancialmente la dependencia de la humanidad del petróleo. Algunos países importadores tratan de prevenir la escasez acumulando reservas (véase “El petróleo y la estrategia del colchón financiero”). Pero ha llegado la hora de la crisis económica y de revisiones dolorosas.