La dramaturgia de Silicon Valley sigue un guion bien ensayado: la industria de la inteligencia artificial comunica sobre los peligros que sus propios productos hacen correr a la humanidad y, al mismo tiempo, comercializa soluciones “éticas”. Anthropic ha llevado esta estrategia a su punto de perfección en el conflicto que la ha enfrentado al Pentágono en los últimos meses. Ello no ha impedido que su tecnología se haya utilizado durante la guerra contra Irán. “Son muy inteligentes, y creo que pueden ser de gran utilidad”, ha declarado Donald Trump.