Keïsha Coranti, Tangi Bihan
La cocaína nunca ha sido tan producida y consumida en el mundo como ahora. África occidental, con su situación ideal entre las cuencas de producción sudamericanas y Europa —el mayor mercado de consumo—, se ha convertido en una zona de tránsito. Los traficantes prosperan gracias a sólidas redes de complicidad, aprovechando la debilidad de los Estados.