Javier Badenas Boldó
La distribución de productos y servicios ha experimentado en los últimos años profundas transformaciones, derivadas tanto de la digitalización del comercio como de la creciente complejidad en las relaciones entre fabricantes, intermediarios y consumidores. En este contexto, la figura de la distribución dual —aquella en la que un proveedor comercializa sus productos tanto directamente como a través de distribuidores independientes— adquiere una especial relevancia. La aprobación del Reglamento (UE) 2022/720, que regula determinados aspectos de este modelo desde la perspectiva del Derecho de la competencia, ha supuesto un nuevo marco jurídico que exige ser interpretado y sistematizado.