El trabajo analiza la transformación del régimen europeo de los servicios de pago como consecuencia de la interacción entre la Directiva (UE) 2015/2366 (PSD2), su inminente reforma mediante las propuestas de la PSD3 y el Reglamento de Servicios de Pago (RSP), y el Reglamento (UE) 2023/1114, relativo a los mercados de criptoactivos (MiCA).
Partiendo de la mutación funcional del pago, que deja de concebirse exclusivamente como acto solutorio para configurarse como un servicio regulado y tecnológicamente mediado, el estudio examina las tensiones dogmáticas que se producen cuando criptoactivos, en particular los tokens de dinero electrónico (EMT) y los tokens referenciados a activos (ART), son utilizados como instrumentos de pago en circuitos económicos ordinarios.
El análisis se articula en torno a tres ejes fundamentales. En primer lugar, la delimitación conceptual de la noción de “fondos” como categoría pivote del Derecho europeo de pagos y su progresiva expansión funcional. En segundo término, la coordinación normativa entre MiCA y la legislación de servicios de pago, atendiendo especialmente a los problemas de solapamiento regulatorio, asimetría protectora y asignación del riesgo en escenarios de fraude, custodia y ejecución de operaciones. Finalmente, el trabajo aborda los servicios híbridos y fronterizos, así como la arquitectura institucional de los mercados de servicios de pago y de criptoactivos en su convergencia con la resiliencia operativa digital.