La regulación del Código Civil dedicada a los poderes preventivos requiere, para su adecuada aplicación y correcto entendimiento, de la necesidad de seguir los principios rectores que inspiraron su consideración actual como medida de apoyo. Tanto la labor del Tribunal Supremo como la doctrina están marcando el camino para hacerlo correctamente, lo que se va observando con mayor presencia en el tratamiento llevado a cabo por los Tribunales