La Directiva UE 2024/2853 sobre responsabilidad de productos defectuosos busca resituar esta materia ante las nuevas claves introducidas por los avances de la tecnología, especialmente la IA, los nuevos modelos de negocio y las nuevas cadenas de suministro, lo que ha determinado significativos cambios.
Sorprendentemente la vulnerabilidad en la que pueden encontrarse las personas físicas y consumidores no ha sido objeto de su consideración. Este artículo analiza esta significativa ausencia, para lo cual recala en las referencias normativas multinivel a la vulnerabilidad y el consumo, y el rol desempeñado por la jurisprudencia del TJUE en la delimitación de la figura del consumidor. Todo con miras a sembrar el camino que queda por recorrer para una transposición de la Directiva que resulte más respetuosa con la protección de los derechos de los consumidores ante daños por productos defectuosos que se encuentran en contextos de vulnerabilidad, como sucede con la infancia y adolescencia, las personas con discapacidad y las personas mayores.