La Comisión Europea ha iniciado un procedimiento de infracción contra varios Estados miembros que permanecen vinculados al Tratado sobre la Carta de la Energía tras la retirada de la Unión Europea y Euratom. La medida se formaliza mediante el envío de cartas de requerimiento y se fundamenta en la competencia exclusiva de la Unión en materia de comercio e inversión. Los Estados afectados disponen de un plazo de dos meses para responder