El Tribunal de Justicia declara que Hungría ha incumplido diversas obligaciones del Derecho de la Unión en materia de comunicaciones electrónicas y libertad de expresión, en relación con la negativa a renovar la licencia de emisión de la emisora Klubrádió. Considera que las decisiones del Consejo de Medios húngaro y la normativa nacional aplicable impusieron condiciones desproporcionadas, automáticas y carentes de flexibilidad, incluso ante infracciones menores ya sancionadas. Asimismo, aprecia vulneraciones del principio de buena administración por retrasos indebidos y por la falta de criterios claros y procedimientos adecuados en la asignación de frecuencias. El Tribunal también concluye que estas actuaciones restringieron de forma injustificada la actividad de la emisora y afectaron a la libertad de expresión garantizada por la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. No obstante, desestima el recurso en todo lo demás. Finalmente, condena a Hungría a soportar la mayor parte de las costas del procedimiento.