La compraventa de sexo es un negocio en auge, retroalimentado a través de la publicidad, el cine, o la música, e incentivado a través de la red. La oferta de sexo es infinita, tanta como actividades en las que medie el elemento sexual o erótico, en las que no tiene que existir necesariamente contacto físico, como ocurre en el porno. En este mercado, las mujeres son las que realizan la actividad sexual, y los hombres consumen. De entre todas, la más controvertida es la prostitución, que se encuentra en un verdadero limbo jurídico. El trbajo realiza un análisis del marco jurídico de la prostitución, desde un examen crítico de la ley y su aplicación por parte del Tribunal Supremo. El legislador ha hecho varios intentos para proteger a las mujeres de la violencia y la explotación que pueden sufrir en determinadas situaciones, pero en su reciente ley del solo sí es sí, ha perdido la oportunidad de dar respuesta a la prostitución.Mientras, el Tribunal Supremo, para dar respuesta a los problemas reales de explotación de mujeres y con lo contradictorio que esto puede resultar con la dignidad, es permisivo con la prostitución y el mercado del sexo. Una nada desdeñable jurisprudencia del Supremo que podría interpretarse como un paso hacia su legalización