El derecho contemporáneo afronta el reto de incorporar una perspectiva intergeneracional que garantice sostenibilidad y equidad entre las generaciones presentes y futuras. La justicia intergeneracional plantea interrogantes esenciales sobre cómo equilibrar una situación claramente asimétrica entre los derechos del presente y las espectativas del futuro. Las estructuras jurídicas tradicionales no han sido concebidas para amparar intereses de entes actualmente inexistentes, aunque con expectativas legítimas de una existencia digna, compartidas en muchos casos con los derechos de la infancia. Esta laguna jurídica exige articular nuevas herramientas jurídicas y el diseño de mecanismos legales innovadores que realmente protejan el futuro escenario de la vida. Ejemplos institucionales como el Defensor de las Generaciones Futuras en Gales o Hungría y las recientes sentencias que priorizan los derechos ambientales en litigios relevantes representan avances importantes, pero insuficientes. Se requiere un cambio de paradigma que articule nuevos instrumentos eficaces para proteger no sólo los derechos de las generaciones futuras sino la vida futura del planeta.