Este trabajo analiza la función de los decretos de traspaso en la configuración del Estado autonómico, poniendo de relieve su relevancia más allá de su traidcional encuadre jurisdiccional de instrumento meramente interpretativo auxiliar. Se argumenta que los reales decretos de traspaso operan, en ocasiones, como verdaderos mecanismos de concreción y modulación negociada del reparto competencial, incidiendo de forma decisiva en la delimitación efectiva y en el ejercicio real de las competencias autonómicas. El estudio sostiene que los decretos de traspaso poseen una dimensión estructural que obliga a reconsiderar su naturaleza y alcance en el marco de nuestra distribución territorial del poder.