Colombia
Este artículo analiza la desigualdad en el gasto militar de los países miembros de la OTAN entre 1960 y 2023, a partir del cálculo anual del coeficiente de Gini en dos dimensiones: valores absolutos (millones de dólares) y esfuerzo relativo (porcentaje del PIB). Utilizando datos del Banco Mundial y ajustando la inclusión por año de membresía, el estudio identifica una alta concentración del gasto absoluto, sostenida por el liderazgo estructural de Estados Unidos. Sin embargo, el análisis también revela una trayectoria descendente en el Gini relativo, lo que sugiere una progresiva convergencia proporcional entre los miembros, especialmente tras las ampliaciones posteriores a 1999. El artículo se organiza en cuatro ejes analíticos: evolución histórica, comparación entre valores absolutos y relativos, segmentación por periodos estratégicos y casos atípicos. Los hallazgos se interpretan desde una perspectiva crítica e institucional, que permite cuestionar la narrativa tradicional del parasitismo estratégico. Se argumenta que la cohesión interna de la OTAN no depende exclusivamente de la igualdad financiera, sino de la legitimidad del esfuerzo proporcional, la gobernanza normativa y la percepción compartida de responsabilidad. En este sentido, se propone entender el tránsito de una lógica de liderazgo desigual hacia una forma emergente de solidaridad estratégica entre Estados asimétricos.
This article examines inequality in military spending among NATO member states between 1960 and 2023 by applying the Gini coefficient to two dimensions: absolute expenditure and mili-tary spending as a percentage of gross domestic product (GDP). Using data from international sources and adjusting country inclusion according to membership year, the study identifies a persistent concentration of spending in absolute terms, largely associated with the structural leadership of the United States, alongside a trend toward convergence in relative effort among alliance members.The analysis is structured around four axes: historical evolution, comparison between metrics, segmentation by strategic periods, and the examination of outlier cases. The findings suggest that the interpretation of inequality depends significantly on the measure-ment criteria employed: while absolute values highlight structural asymmetries, the relative perspective reveals patterns of greater proportional balance.From a theoretical standpoint, the results indicate that NATO cohesion cannot be explained solely through the material distri-bution of resources, but also through the legitimacy of relative contributions and the normative frameworks shaping member expectations.