El presente artículo pretende realizar una descripción de las características que revisten dos programas que dependen del Ministerio de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el Programa Nutricional y la Unidad de Enfermedades Crónicas No Trasmisibles, y su consiguiente análisis a la luz del contexto de industrialización alimentaria y dieta neoliberal.
Ambos programas se erigen como compartimentos estancos, responden a orígenes e intereses diversos, también subyacen en ellos distintas concepciones de sujeto, comunidad, Estado y estrategias de abordaje de los problemas de enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a la alimentación.
Resulta imprescindible tender puentes entre ambos a los fines de trazar una política pública local responsable y efectiva en un contexto en que el acceso a calorías no asegura una adecuada alimentación ni la desaparición del hambre en tanto persisten carencias de nutrientes y proteínas, lo que constituye un indicador de desigualdad social.