José Luis Moreno López
El texto analiza la evolución, regulación y naturaleza jurídica de los convenios urbanísticos, destacando su gran implantación, pero careciendo desde su origen de un régimen jurídico preciso y una regulación detallada. El convenio urbanístico surgió como una institución alegal, utilizada para facilitar la gestión urbanística, reducir la rigidez del sistema jurídico urbanístico y otorgar certidumbre al promotor y al propietario de suelo. Predicada desde su origen por la jurisprudencia su naturaleza contractual, la jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo, conformada por las sentencias de 5 y 9 de junio de 2025, ha reconducido su naturaleza desde lo contractual hacia lo convencional, sometiéndolos sin distinción al régimen de la Ley 40/2015 y al plazo máximo de vigencia de cuatro años en ella establecido, a salvo de normativa autonómica o local que prevea plazos propios.