Los objetivos de este trabajo son, por un lado, indagar sobre el comportamiento de la desindustrialización prematura en la economía mexicana a nivel desagregado entre 1994 y 2019, y, por el otro, explorar cómo la apertura comercial —al utilizar como variables explicativas la fragmentación internacional y la creciente participación comercial china a escalas local e internacional— ha incidido en dicho fenómeno. La evidencia desagregada indica que la desindustrialización dentro del sector manufacturero es un fenómeno heterogéneo; es decir, existe un grupo de industrias que no se desindustrializa, y al mismo tiempo otro grupo que sí lo hace. Por otro lado, los resultados de la estimación de datos panel de 2003 a 2019, mediante diversos estimadores, indican que el efecto de la apertura comercial ha sido positivo para el grupo de industrias que no se desindustrializa, particularmente gracias a la demanda externa; mientras que para las industrias que sí lo hacen, cuyo destino es el mercado doméstico, el efecto es negativo, debido principalmente a las crecientes importaciones chinas. La recomendación de política derivada de los hallazgos es que para evitar mayor desindustrialización se requieren medidas de sustitución de importaciones y de encadenamientos productivos.