Santiago de Compostela, España
Los procesos de funcionarización en los que se han visto inmersas las diferentes Administraciones públicas españolas en los últimos años han facilitado la adquisición de la condición de personal estatutario a miles de opositores/as que, con carácter previo, habían desarrollado su actividad profesional en empresas concesionarios de servicios sanitarios, adjudicatarias de contratos de servicios públicos, o entidades del sector institucional. Esta circunstancia ha provocado la solicitud generalizada del reconocimiento de la antigüedad adquirida con carácter previo y una importante conflictividad judicial.
Este artículo analiza la reciente jurisprudencia que reconoce como antigüedad el tiempo trabajado por trabajadores que adquieren la condición de personal estatutario y que previamente habían prestado servicios en las entidades aludidas en el párrafo anterior. Los fallos consideran, en términos generales, que, si bien las Administraciones pueden gestionar sus centros, instituciones y servicios de salud de manera directa o indirecta, el hecho que se adopte una u otra forma de gestión no debe afectar al conjunto de derechos que puedan establecerse para quienes desempeñen funciones en los centros sanitarios por el solo hecho de estar gestionados de una u otra manera.
The processes of functionalization in which the different Spanish public administrations have been immersed in recent years have facilitated the acquisition of the status of statutory personnel to thousands of candidates who, previously, had developed their professional activity in companies concessionaires of health services, awarded public service contracts, or entities of the institutional sector. This circumstance has led to widespread requests for recognition of previously acquired seniority and to significant judicial conflict. This article analyzes the recent case law that recognizes as seniority the time worked by workers who acquire the status of statutory personnel and who had previously provided services in the entities mentioned in the previous paragraph. The rulings consider, in general terms, that, although the Administrations can manage their health centers, institutions and services directly or indirectly, the fact that one or another form of management is adopted should not affect the set of rights that may be established for those who perform functions in the health centers by the mere fact of being managed in one way or another.