Madrid, España
Este artículo examina el retrato político en la obra de la fotoperiodista Marisa Flórez durante la Transición española, con especial atención a las imágenes tomadas en el Congreso de los Diputados y publicadas en la prensa de información general. Partiendo de la hipótesis de que la fotografía de actualidad puede producir retrato “en acto”, el trabajo analiza cómo Flórez individualiza a los protagonistas del cambio democrático sin recurrir a la pose, a través de microgestos, miradas, distancias y modos de ocupar el espacio institucional. En el parlamento —escena pública y a la vez trastienda de negociación— la política se vuelve legible como coreografía corporal: pasillos, corrillos y umbrales se revelan como lugares privilegiados donde la máscara pública se fisura y emerge una personalidad política. Metodológicamente, el estudio combina un enfoque cualitativo basado en análisis de casos (lectura formal/técnica, compositivo-gestual y contextual-discursiva, incluyendo la puesta en página y la función editorial) con un análisis cuantitativo descriptivo del corpus hemerográfico, orientado a cartografiar la presencia, distribución y visibilidad editorial de los retratos. A partir de esta doble aproximación, el artículo propone la noción de “retrato furtivo” para describir un régimen visual que no detiene la política para convertirla en presentación, sino que extrae del flujo del acontecimiento los signos mínimos que estabilizan el liderazgo. En ese marco, el carisma aparece como un efecto construido en la intersección entre presencia corporal, escena parlamentaria y circulación mediática.
This article explores political portraiture in the work of Spanish photojournalist Marisa Flórez during the democratic Transition, focusing on images produced in the Congress of Deputies and circulated in the general press. Building on the premise that news photography can generate portraiture “in action,” the study examines how Flórez individualises key political actors without pose, through micro-gestures, gazes, proxemics and ways of occupying institutional space. In parliament—both public stage and backstage of negotiation—politics becomes legible as a corporeal choreography: corridors, clusters and threshold spaces prove especially productive for revealing fissures in the public mask and for making political personality visible. Methodologically, the paper combines a qualitative case-based approach (formal/technical, compositional-gestural and contextual-discursive analysis, including page layout and editorial function) with a descriptive quantitative analysis of the hemerographic corpus aimed at mapping the presence, distribution and editorial visibility of portraits. On this basis, it advances the notion of the “furtive portrait” to describe a visual regime that does not suspend politics in order to stage presentation, but rather extracts from the event-flow the minimal signs through which leadership becomes socially recognisable. In this framework, charisma emerges not as an abstract attribute but as an effect produced at the intersection of bodily presence, parliamentary scene and media circulation.