Este artículo presenta un análisis crítico sobre el rol de la gestión directiva en la resignificación del currículo intercultural en instituciones educativas con presencia de comunidades culturalmente diversas. El estudio se efectuó bajo un enfoque cualitativo, de tipo documental, utilizando la fenomenología, pues se exploran los sentidos que adquiere la gestión escolar cuando se orienta hacia el reconocimiento de la diversidad cultural como principio estructural del proyecto educativo. El examen se organizó en tres ejes temáticos: el liderazgo directivo transformador, las condiciones institucionales para la interculturalidad, así como la articulación comunitaria en la construcción curricular. Los hallazgos evidenciaron que los directivos escolares no solo administran recursos, sino que tienen la capacidad de generar condiciones simbólicas, políticas y pedagogías para una escuela inclusiva, democrática y posicionada en un contexto competitivo. Esta investigación muestra que una gestión educativa comprometida con la justicia cultural puede reconfigurar prácticas curriculares excluyentes, promover el diálogo de saberes además de fortalecer el binomio escuela-comunidad. Adicionalmente, se realza la necesidad de recorrer las rutas hacia diversas formas de liderazgo que impulsen una cultura organizacional colaborativa y crítica. Finalmente, se concluyó que el currículo intercultural no se impone externamente, sino que se construye internamente en las instituciones educativas, a partir del compromiso ético y político de los equipos directivos en concertación con los docentes, estudiantes y comunidades. Así, la gestión directiva se convierte en un motor fundamental para la transformación educativa desde el reconocimiento y la inclusión de las diferencias culturales.