La publicidad digital vive un momento de transformación constante. La saturación de impactos, la fragmentación de audiencias y la creciente presión sobre la atención del usuario obligan a repensar cómo deben construirse los formatos de alto valor. En este contexto, la innovación en soluciones publicitarias no pasa únicamente por la tecnología o el dato, sino también por la capacidad de diseñar experiencias diferenciales, con alto engagement y que sean respetuosas con la navegación.