En una ciudad donde el exterior compite por segundos de atención, el Ayuntamiento de Madrid elige una idea tan simple como contundente: que el propio soporte "sufra" lo que denuncia. Tipografía que se quiebra, se separa o se ahoga para hacer visible lo invisible del consumo. Porque en "La droga te cambia", el medio no solo comunica se convierte en prueba y efecto.