Durante todo el año 2025, y aún en el 2026, España ha celebrado a su manera el cincuenta aniversario de al Transición Española. En medio de todas las polémicas, por lo visto inevitables, sobrevive el consenso de que el proceso político no hubiera sido posible sin un cambio económico y cultural previo y simultáneo. La publicidad de aquella época, que también vivió su particular transición, es un espejo en el que se reflejaban estos cambios estructurales que hicieron posible el contexto idóneo para ejecutar con éxito la operación política.