El SEO ha muerto, larga vida al GEO. Tras décadas obsesionados con escalar posiciones en el ranking de los buscadores mediante palabras clave y backlinks, la irrupción masiva de los LLM (Large Language Models) ha dinamitado las reglas del juego. Ya no buscamos, preguntamos. Ya no navegamos por listados, recibimos síntesis contextuales.