El artículo analiza la ética como elemento esencial en el desarrollo profesional del criminólogo, afirmando que no debe reducirse a la aplicación mecánica de normas, sino entenderse como una práctica reflexiva frente a dilemas reales. Desde un enfoque humanista, la ética implica deliberación crítica, análisis contextual y orientación hacia el bien común y la dignidad humana. Se examina la profesión criminológica a partir de la doctrina clásica y contemporánea, así como de los perfiles de egreso de la Universidad de Guadalajara (UDG) y la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), identificando enfoques complementarios en materia de prevención, política pública y formación humanista. Se advierte la falta de homologación nacional, ausencia de colegios profesionales y códigos deontológicos uniformes, lo que genera disparidades en el ejercicio profesional. El texto destaca la importancia de una formación integral basada en competencias intelectuales, morales y socioemocionales, apoyada en metodologías activas y reflexivas como estudio de casos, dilemas morales y aprendizaje-servicio. Asimismo, se abordan dilemas contemporáneos como la prisión preventiva oficiosa, las estrategias de tolerancia cero, la justicia para adolescentes y la reinserción social, evidenciando tensiones entre seguridad pública y derechos humanos. Finalmente, se proponen como apoyos la criminología basada en evidencia y las criminologías críticas para fortalecer una deontología centrada en derechos humanos y responsabilidad social, concluyendo que la ética es indispensable para un ejercicio profesional comprometido con el Estado de derecho
The article examines ethics as a fundamental component in the professional development of criminologists, arguing that it should not be limited to the mechanical application of rules but understood as a reflective practice when facing real ethical dilemmas. From a humanistic perspective, ethics requires critical deliberation, contextual analysis, and orientation toward the common good and human dignity. The criminological profession is analyzed through classical and contemporary doctrines, as well as through the graduate profiles of the Universidad de Guadalajara (UDG) and the Universidad Autónoma de S inaloa (UAS), identifying complementary approaches in prevention, public policy, and humanistic training. The text highlights the lack of national standardization, absence of professional associations, and unified deontological codes, which create disparities in professional practice The study emphasizes the importance of holistic education grounded in intellectual, moral, and socio-emotional competencies, supported by active and reflective methodologies such as case studies, moral dilemmas, and service-learningl Contemporary ethical challenges--including mandatory pretrial detention, zero-tolerance policies, juvenile justice, and social reintegration--are examined, revealing tensions between public security and human rightsl Finally, evidence-based criminology and critical criminologies are proposed as frameworks to strengthen a deontology centered on human rights and social responsibility, concluding that ethics is indispensable for professional practice committed to the rule of law