La representación de diversidad en animación ha ganado relevancia desde la última ola del feminismo, generando en los últimos años una significativa controversia y reacción adversa. Este estudio analiza el backlash (reacción de rechazo) contra la diversidad en nueve superproducciones de animación y CGI recientes de EE. UU. El objetivo principal es examinar cómo se manifiestan los discursos de backlash a través de reseñas negativas de usuarios en plataformas de reseñas de películas. Mediante una metodología mixta, se combina un análisis cuantitativo de distribuciones de puntuación con un análisis cualitativo de 143 reseñas con puntuaciones bajas (entre 1 y 4 sobre 10). Se aplicó un sistema de codificación inductiva basado en un marco interseccional feminista y un léxico estandarizado con términos como “agenda woke” o “inclusión forzada” para identificar de forma sistemática el discurso contrario a la diversidad. Los resultados evidencian patrones recurrentes de backlash, incluidos la estrategia de review bombing y la presencia de discursos de odio. Los hallazgos indican que la resistencia a estas películas de animación con diversidad no responde principalmente a criterios cinematográficos o narrativos, sino a una incomodidad ideológica frente a los cambios en las normas de representación de género, raza y sexualidad en la producción cultural. En última instancia, esta investigación subraya el papel de las superproducciones animadas, frecuentemente percibidas neutras o apolíticas, como elementos culturales clave para analizar la circulación del backlash, destacando la influencia de las plataformas digitales de reseñas y del encuadre mediático en la recepción de la animación con representación diversa.
Diversity representation in animation cinema has gained increasing relevance since the rise of the fourth wave of feminism, sparking significant controversy and backlash in recent years. This study examines the backlash against diversity in nine recent influential U.S. animation and CGI super productions, focusing on how negative audience responses manifest through user reviews. Employing a mixed-methods design, it combines quantitative analysis of rating distributions with qualitative coding of 143 low-rated user reviews (scored 1 to 4 out of 10). Grounded in an intersectional feminist framework, the qualitative analysis applied an inductive coding protocol and a standardised lexicon, including terms such as “woke agenda” and “forced inclusion”, to consistently identify anti-diversity discourse. The findings reveal recurring backlash patterns, including review bombing strategies and hate speech, particularly in films with high media visibility and controversy, such as The Little Mermaid (2023). Results suggest that resistance to diversity in animation is motivated not primarily by cinematic or narrative concerns but by ideological discomfort with evolving norms around gender, race, and sexuality in cultural production. Animated blockbusters, often perceived as neutral or apolitical, function as crucial cultural artefacts for understanding how backlash circulates, and digital review platforms and media framing significantly shape the reception of contemporary titles featuring diverse representation.